
Un hombre estaba hablando con su nieto una noche, y decidió decirle lo que sentía:
"Me siento como si tuviera dos lobos luchando dentro de mi corazón. El que lleva la ira, el odio y la envidia... el otro que lleva a la compasión y el amor."
El nieto preguntó: "¿Quién ganará la pelea?"
El abuelo respondió: "Ganará al que decida darle de comer."